José Luis Figuereo
no es solo un intérprete de canciones, un compositor, un
poeta o un cantautor a la vieja usanza. Puede destacar, y destaca,
en cada una de esas facetas pero se hace más grande en el
equilibrio con el que ha conseguido desarrollar todas ellas al unísono.
Como poeta, ofrece aire
fresco al flamenco. Aunque no cuenta historias concretas, es fácil
verse reflejado en una de sus letras. Todo seguidor de El Barrio
tiene una canción que parece que está escrita para
él. Sus contenidos definen un flamenco más urbano
y menos rural, describe conceptos frente a situaciones y priman
los sentimientos, no el sentimentalismo. Su lenguaje es formal,
lírico pero moderno, cargado de expresiones populares, juveniles
y del caló cuando es necesario.
Como intérprete,
su voz tiene un eco profundo y distinto, memoria de las grandes
figuras del cante. Sus tonos, remates y requiebros vocales son un
prodigio de melodía y afinación. El Barrio navega
por su música con la técnica de un virtuoso de la
garganta, de la que conoce todos los secretos.
Como músico, sus
composiciones tienen identidad andaluza-gaditana. Su música
es del sur y ofrece las mejores influencias del flamenco y del rock
andaluz. El Barrio es dueño de la herencia del compás
de su barrio de Santa María. Maneja las claves, los tercios
originales del cante, los domina en el espacio y en el tiempo, los
sostiene a su antojo, los acorta a contratiempo y los pinta en el
aire hasta hacer que los pies de audiencia se muevan solitos.
Su poesía recuerda
a la generación del 98, desde el Alberti más surrealista,
al Lorca más gitano, pasando por el Miguel Hernández
más apasionado. El amor es el eje y motor de su vida, el
desamor como tortura y sentimiento trágico, la muerte, el
destino, la música, la cultura y las tradiciones de su tierra
son los temas centrales de las canciones de El Barrio.
José Luis Figuereo siente admiración por los versos
populares de las coplas y el romancero andaluz, y mientras busca
nuevas formulas poéticas desde la principal de la metáfora,
habla del amor como el mayor enamorado y del desamor como el hombre
más herido de todos los tiempos.
Poeta urbano del siglo
XXI para sus seguidores, José Luis Figuereo, Selu, El Barrio,
que siempre sale a escena con un sombrero negro, ha sabido conectar
con un público joven al que le gusta el flamenco. Cuenta
con un público incondicional que se vuelca y vive con él
sus sentimientos cada vez que se sube a un escenario.
La pasada gira "Ángel
Malherido" superó los cien conciertos, quedándose
agotadas las entradas en cada uno de ellos. Cabe destacar el concierto
en Vistalegre (Madrid), el cuál fue la mayor congregación
histórica madrileña de público para un concierto
de esencias flamencas.
El Barrio ha elegido
Jerez para abrir su nueva gira "Las playas de invierno",
con la que recorrerá veinticuatro ciudades de toda la geografía
española, con la promoción de un disco que ha superado
el Disco de Platino en sólo una semana, el cuál ha
sido producido y arreglado por el mismo, así como la composición
de todos sus temas.